Uno de los problemas más recurrentes que enfrentamos durante esta pandemía es la falta de motivaciónen casa. Pero podemos combatir esto si trabajamos en la autodisciplina.
Existen estudios que demuestran que las personas con autodisciplina son más felices. Pero, puede ser difícil de creer si tienes la opción de dormir en lugar de hacer ejercicio. Sin embargo, esta es la herramienta más grande que tenemos para poder sobrellevar de manera adecuada este difícil periodo.
Te dejamos unos consejos sobre como desarrollar está importante cualidad durante tu estadía en casa:

1. Sé consiente de tus debilidades

Todos tenemos debilidades que tienen efectos particulares en nosotros. Pueden ir desde pensar en la comida chatarra como papas fritas o galletas de chocolate, hasta la tecnología con el uso de Facebook o la última aplicación de juegos que causan adicción.
Ten claros tus defectos, de lo contrario no podrás vencerlos hasta que los visualices.

2. Elimina las tentaciones

Como dice el refrán, “fuera de la vista, fuera de la cabeza”. Puede parecerte tonto, pero esta frase tiene un poderoso consejo. Es simple, elimina las tentaciones más grandes de tu entorno, y tu disciplina mejorará en gran medida.

3. Establece metas más claras y ten un plan de ejecución

Si quieres alcanzar el autocontrol, debes tener una visión clara de lo que esperas lograr. También debes tener una idea clara de lo que el éxito significa para ti. Después de todo, si no sabes hacia dónde vas, es fácil perderte o desviarte del camino.

4. Desarrolla autodisciplina

No nacemos con disciplina, este es un comportamiento que se va aprendiendo. Y, de la misma forma que con cualquier otra habilidad que quieras dominar, requiere de una práctica diaria y de repetitiva. Igual que ir al gimnasio, la fuerza de voluntad y la autodisciplina requieren de mucho trabajo.
A medida que el tiempo pasa, puede ser cada vez más difícil mantener tu fuerza de voluntad en jaque. Mientras más grande sea la tentación o la decisión, más difícil será hacerle frente a otras tareas que también requieren del autocontrol. Por eso, trabaja diario en la construcción de tu autodisciplina.

5. Crea hábitos simples

Ser disciplinado y trabajar para crear un nuevo hábito puede ser desalentador al principio, especialmente si te enfocas en todo lo que tienes que hacer. Para que esta situación no te haga sentir intimidado, no te compliques. Alcanza tu meta a través de pequeños pasos en lugar de intentar cambiar todo al mismo tiempo, piensa en hacer una cosa de manera consistente y con esa meta en la mente te dominarás.

6. Come sano y de manera regular

Esa sensación de irritabilidad que sientes cuando tienes hambre, es real y puede causar un impacto importante en tu fuerza de voluntad. Se ha demostrado que a menudo la baja de azúcar en la sangre, debilita la visión de las personas, y los transforma en alguien gruñón y pesimista.
Cuando tienes hambre, la capacidad para poder concentrarte se daña y tu cerebro no tiene un buen desempeño. Es probable que tu autocontrol se debilite en todos los aspectos, incluyendo la dieta, el ejercicio, el trabajo y hasta tus relaciones. Así que para mantenerte en orden, aliméntate sano y regularmente.

7. Cambiar tu percepción acerca de la fuerza de voluntad

Es probable que nuestras ideas sobre la fuerza de voluntad y el autocontrol nos determinen. Si logras eliminar esos obstáculos subconscientes y crees que puedes conseguir lo que te propones, entonces te estarás dando el impulso adicional de motivación que necesitas para cumplir tus metas.

8. Ten un plan B

Los psicólogos usan una técnica llamada “intención de implementación” para elevar la fuerza de voluntad. Por un momento, imagina que intentas comer más sano, pero te diriges a una fiesta en donde se servirá mucha comida. Es ahí cuando sabes que tienes que lidiar con una situación difícil pero que resolverás.
Antes de partir, dile a tu mente que en lugar de bucear en un plato de queso y galletas, vas a beber un vaso de agua y te enfocaras en socializar . Llegar con un plan te ayudará a prepararte mentalmente y a tener el control necesario para la situación. Ahorrarás energía al no tener que tomar una decisión repentina basada en tus emociones.

9. Recompénsate

Piensa en algo que te emocione y recompénsate cuando logres tus metas. Justo como cuando eras un pequeño y conseguías un premio por portarte bien. Pensar en algo que te guste puede ser la motivación que necesitas para tener éxito.
Anticiparte tiene sus beneficios, te da un motivo por el cual obsesionarte y concentrarte, ahora no estarás pensando nada más en lo que debes cambiar. Y cuando alcances tu meta, encuentra una nueva recompensa para continuar avanzando.

10. Perdónate y avanza

Incluso con todas nuestras mejores intenciones y nuestros planes bien definidos, a veces nos quedamos cerca de alcanzar nuestras metas. Esto suele pasar. Puedes tener altibajos, grandes éxitos y fracasos lamentables. La clave es seguir avanzando.